domingo, 24 de septiembre de 2017

Cantu de Les Texerines y Vega Llagos desde Soto (Caso).

Cantu de Les Texerines y Vega Llagos.
Circuito desde Soto (Caso).
Sierra de Cárdenas.
- Parque Natural de Redes -


(Cantu de Les Texerines)

La Sierra de Cárdenas, ramificación occidental de la Cordal de Ponga de la cual se desgaja hacia la Collá Moñu, en Campu Casu, desde el Alto los Fuegos sobre el Colláu Campigüeños, con cumbres importantes como son: La Carasca, La Senda y el Porrón de Valdunes.
Separa esta sierra el valle del Río Orlé del valle de Sobrecastiellu, por donde desciende el Río Nalón asentándose, en esta vertiente meridional del sistema, localidades como la Foz, Bezanes, Soto y Veneros.
Esconde entre sus cumbres lugares de inusitada belleza como, por ejemplo, la Vega Llagos y el Cotu Braña, entre otros. Rincones estos que hoy visitaremos, comunicados por las colladas de Braña y Gallegos. Es precisamente en Gallegos, que se yergue el modesto baluarte del Cantu de Les Texerines, máximo exponente del cordalín de los Cerros de Les Texerines que se descuelga hacia el Cantu Fadiellu.
Cumbre poco visitada a la sombra de hermanos mayores más nombrados, como son La Senda y el Valdunes, pero que resulta ser un airoso balcón sobre el valle de Sobrecastiellu de lo más guapo, y al que nos auparemos después de recorrer el maravilloso hayedo que tapiza la vertiente septentrional del cordal de Les Texerines, en esta Sierra de Cárdenas.
Se trata de un circuito sumamente bello, que atraviesa diferentes entornos paisajísticos. Sin gran dificultad técnica más que la orientación en algún punto y tener un poco de cuidado en los metros finales de ascenso al Cantu de Les Texerines.
En esta ocasión, se sumará al grupo habitual de amigos, Viti Pisapraos; gran montañero, mejor persona y gran amante del Parque Natural de Redes.

Cartografía IGN 1:25000 Hojas 54-4 y 79-2

Cota mínima: 620 m.
Cota máxima: 1426 m.
Desnivel máximo: 806 m.
Desnivel acumulado: 860 m.
Distancia: 12,3 km.
Tiempo: 6:30 h. (Con las paradas).
Inicio/Fin: Soto de Caso.


Por la AS-117 que sube a Tarna y, después de pasar Campu Casu llegamos, tras recorrer unos 3 km, al pueblo de Soto; punto de inicio de nuestra ruta. Aparcamos entonces los coches al lado de la Ermita de San José, junto a la carretera general (620 m).
Comenzamos a caminar por la misma carretera por la que hemos venido y sentido Campu Casu.
Ya, desde el inicio, vemos las Peñas del Casar, visión que no nos abandonará en prácticamente toda la jornada.

Tras recorrer alrededor de 500 m y en una marcada curva a izquierdas de la carretera, vemos un camino que asciende paralelo a la misma; por la derecha y en el sentido de nuestra marcha. Es el nuestro.

En ligero ascenso inicial obviamos un ramal que, al poco, sale por la izquierda y, a continuación, traspasamos una portilla; enseguida nos plantamos en un robledal donde vemos una edificación dedicada a labores agrícolas, y hacia la cual nos tenemos que dirigir.

Rebasamos la edificación cruzando por otra portilla, en este caso muy colorida.

Es en este momento que debemos buscar una sutil vereda, cuya huella encontraremos ascendiendo unos pocos metros y en las inmediaciones de una torre de alta tensión.
Vereda que tomando tendencia al Noroeste nos llevará a remontar, muy cómodamente, esta vertiente meridional de la Sierra de Cárdenas.

Unas veces bien marcada, incluso con alguna pequeña armadura, otras no tanto y desdibujada pero, teniendo clara la orientación y manteniendo una trayectoria más o menos lineal y oblicua en ascenso, no deberíamos tener problema; otra cosa sería en caso de niebla.
Nuestro primer objetivo es alcanzar la majada de Cerebián que, en los mapas del IGN, viene nombrada como El Soleru.

Según ganamos altura sobre el valle de Sobrecastiellu, las vistas se van abriendo hacia las Peñas del Casar y el sector de la Sierra de La Canalina.
Por la izquierda y con zoom, asoma la Sierra de Pintacanales con el Cantu l'Osu; emblemática cumbre que no podremos fotografiar claramente en todo el día. Buena ruta nos metimos por allí el año pasado en un circuito poco convencional que podéis ver AQUÍ.

Al Noroeste, enfrente nuestro, Campu Casu bajo el Cerro Piqueru.
Por la izquierda y, al fondo, el Cullargayos, con la cuerda de Los Rubios a su derecha.

Y así, tranquilamente, vamos ganando altura aprovechando la sombra que a estas horas proyecta la sierra, y que es muy de agradecer.
Remontamos por algún guapo paso labrado en la caliza, como éste por el que asciende Viti.

Ya vemos más próxima la zona arbolada de la vaguada donde se asienta Cerebian, y recorremos un tramo donde la vereda se desdibuja bastante.
Como comentábamos antes, mantenemos el rumbo en una trayectoria más o menos oblicua en ascenso, sin perder ni ganar mucha altura; lo que pida el terreno, vamos.

Una vista atrás y, ya bien abajo, va quedando el valle de Sobrecastiellu, cuando nos empieza a calentar la solana. Por lo menos hemos quitado unos cuantos metros de desnivel en sombra.

Toca sortear una zona de espineras; sin mayor problema y ya próximos a la majada.

Para caer entonces a la vaguada y llegar así a Cerebián.

Majada de Cerebián (940 m).
Una guapa campera donde vemos unas cuantas cabezas de ganado pastando.
Se conservan un par de cuadras; una que parece en uso y otra que vivió tiempos mejores.
Continuamos hacia el otro margen de la majada para abandonarla por el Oeste y por donde señalamos.

Ascendemos entonces escasos metros por camino de buena entidad.

 Para recuperar el rumbo noroeste y atravesar, tendidamente, un bosquete de avellanos entre antiguos cierres de piedra.

Salimos nuevamente a zona abierta en un tramo muy cómodo hacia el próximo Colláu Llabayos.

Colláu Llabayos (964 m).
Punto importante de la ruta, porque aquí entroncamos con el camino que viene de Veneros, el cual debemos seguir en decidido ascenso hacia el Este, ya en busca del Coto Llinares y rumbo hacia la cumbrera de la sierra.
Entre la arboleda apreciamos zona de pasto y las ruinas de, por lo menos, una cabaña.

Según ascendemos las panorámicas se hacen extraordinarias por lo que se impone una paradita contemplativa; nuevamente hacia las Peñas del Casar emergiendo, al fondo, la Sierra de Brañapiñueli, por detrás del Cuervo en la Sierra de La Canalina. También hacia el Cerro Piqueru, con el Busllar a su derecha, en la Sierra de Trapa.

Buen camino por el que, pese a la pendiente, se asciende con comodidad y trazando algún torno inicial.

Camino carretero hacia los pastos de altura que se ve tuvo importancia, como demuestra su empedrado.
Al frente, en la cumbrera de la sierra, vemos el arranque del cordalín de los Cerros de Les Texerines, cuya cota más alta vamos a coronar.

Continuamos en ascenso por este precioso camino atravesando una zona de hayedo previa a Llinares.

Para acceder enseguida a los pastos de la vaguada donde se asienta dicha majada de Llinares, que resulta ser un lugar bien guapo.

Cotu Llinares (1160 m).
Se conservan un par de cabañas en buen estado, las demás sólo ruinas.

A destacar esta cabaña-refugio, que se ve en uso y muy arreglada a la sombra del fresno.

Se impone entonces una parada para reponer fuerzas y fijarnos en matices de tan idílico lugar.
Amplio descanso nos tomaremos, pues el sitio invita a ello.

Toca continuar ruta, por lo que retomamos nuestro rumbo oriental; ya por sendero y por la herbosa vaguada hacia arriba en busca de la cuerda de la sierra.
Será el ascenso más pindio del día.

Atrás dejamos la bucólica majada de Llinares vigilada por las Peñas del Casar. Más atrás la Peña Blanca, a su derecha Peña Riegos y Cuyargayos y, al fondo, se adivina la silueta del Retriñón.

Por nuestra izquierda, dejamos otra pequeña cabaña mimetizada con la roca caliza.

Poco a poco vamos superando la fuerte pendiente.
Los primeros tintes otoñales comienzan a teñir las hayas que afloran de las paredes de la Peña los Fuegos.

Muy abajo queda ya el Cotu Llinares.
No nos acercamos pero, en el rellano que vemos en el centro de la imagen, nos da que pudiera haber fuente.

Así alcanzamos la pequeña muezca por la que devolamos la sierra (1270 m).
Buen marco para la Peña Blanca y el Retriñón.

Pasamos entonces a la vertiente septentrional y se produce un cambio radical del entorno, al internarnos en el frondoso hayedo que tapiza esta cara norte de la Sierra de Cárdenas.

Idílico hayedo que recorremos por tendida senda en rumbo suroriental; bajo la cordal de los Cerros de Les Texerines y sobre el Cotu Brañadales.

Una delicia este tramo que, a nosotros, nos parece el más guapo de la ruta.
En plenitud otoñal tiene que ser muy espectacular.

Un ligero descenso sorteando alguna haya caída y siempre por camino de buena traza.

Toca cruzar, por una portilla metálica, un murete que corta la senda.
Vemos algún jito que el bueno de Viti y sus compañeros han colocado en otra ocasión.

Afrontamos un suave ascenso. Con calma, no hay prisa, hay que disfrutar de este lugar.

Singulares formas nos llaman la atención, como este tronco que se asemeja poderosamente a la cabeza de un mamut.

Sin más, salimos a una campera que resulta ser la majada de Quintaniella.

Majada de Quintaniella (1310 m).
En los mapas del IGN viene nombrada como Maintadiella.
Pertenece al pueblo de Veneros, y de sus antiguas cabañas sólo quedan ruinas.

Desde aquí ya tenemos buenas vistas hacia el sector que, desde Los Tornos y Cuetón de les Travieses, llega a la Frayada y Ordaliega.

Y, en el otro margen del valle, el Requexón o Porrón de Valdunes.

Abandonamos Quintaniella para adentrarnos otra vez en el hayedo, manteniendo nuestro rumbo suroriental y siguiendo por el sendero.
Las vistas se van abriendo y, hacia el Oeste, ya conseguimos divisar incluso la Sierra del Frieru con el Cuetu Facéu.

Abandonamos definitivamente el hayedo para afrontar los últimos recuestos herbosos, tapizados de quitameriendas, antes de alcanzar el Colláu Gallegos.

Vista atrás, entrevemos el pueblín de Orlé y la Peña Busllar, a la izquierda de la Collada de Arnicio.

Dejamos a un lado una fuente-abrevadero, de la que no manaba agua.

Y, sin más, nos aupamos al Colláu Gallegos (1385 m) que da acceso al Cotu Braña, entre el Cantu Les Texerines, que vamos a subir, y el Requexón de Valdunes.
Señalamos el inicio del senderín que, en breve, vamos a tomar hacia el Colláu Braña.

Buen balcón hacia el curso alto del Nalón y el Puerto de Tarna, detrás del cual vemos asomar los Mampodres, entre el Abedular y la Sierra del Mongayo.
La posición del sol, a estas horas, impide que tomemos fotos claras hacia esa zona.

Giramos al Suroeste para comenzar el ascenso al Cantu Les Texerines por su panda herbosa.
Ascenso a la cumbre que va a ser corto y que supone muy poco esfuerzo.

Superada la panda, toca una travesía por zona más abrupta.
Desde aquí, hacia el Sureste, ya tenemos las mismas vistas que desde la cumbre de la que nos separan muy pocos metros.
Pero como decíamos, muy mala luz hacia esa zona. Intuimos la silueta del Cantu l'Osu en la Sierra de Pintacanales sobre el valle del río Monasterio, detrás y a su derecha, el sector de Peña'l Vientu. Por la izquierda, el sector de la Sierra del Mongayo sobre Tarna.
En primer plano, el Cantu La Estrella sobre los pastos del Cotu Braña.

Los últimos metros previos a la estrecha cima, donde ya vemos a los compañeros, aunque muy sencillos, requieren poner un poco de cuidado, porque dejamos una potente caída por la izquierda.
Para ganar la cumbre hay que ayudarse ligeramente de las manos, pero sin dificultad.

Cumbre del Cantu de Les Texerines (1426 m).
Hay que apretujarse para la foto de grupo porque es una cima realmente estrecha y con buenas caídas.
Pero menudo balcón.

Al Noroeste, el cordal de los Cerros de Les Texerines, asomando el precioso hayedo por el que hemos venido.

Muy abajo, en el valle de Sobrecastiellu, vemos Soto, de donde venimos.

Hacia el Este y, a la izquierda, el Requexón de Valdunes que, desde el Colláu Gallegos, se asciende fácilmente y no llevará más de media hora. Merece la pena el esfuerzo porque tiene unas panorámicas impresionantes con tremendos desventíos sobre el valle de Orlé. No lo ascenderemos porque hoy los compañeros no están por la labor, y para Viti y nosotros dos, ya es cima conocida. AQUÍ podéis ver la preciosa ruta que hicimos el año pasado para subirlo junto con La Senda, que vemos en el centro de la imagen de piramidal silueta. Cumbre esta última que tiene unas de las mejores vistas de Redes.
Abajo los pastos de Cotu Braña flanqueados por el Cantu la Estrella, a la derecha.
La línea discontinua señala el precioso senderín que a continuación vamos a tomar hacia el Colláu Braña.

No paramos mucho tiempo en cumbre y pocas fotos hacemos porque nos estorbamos unos a otros y sopla bastante viento, así que descendemos con precaución volviendo sobre nuestros pasos.
Primero por tramo donde hay que prestar atención.

Para descender nuevamente por la panda al Colláu Gallegos.

Donde tomamos el senderín hacia Colláu Braña, que antes indicábamos.
Realmente chulo y cortando por los contrafuertes del Requexón.

Muy bonito y un precioso balcón sobre los pastos de Cotu Braña.
A los pies del Cantu la Estrella vemos La Colladona, por donde más tarde pasaremos.

En el otro margen del valle de Sobrecastiellu, Belerda y las sierras de La Canalina y Brañapiñueli.

Recorremos la senda en ligero descenso y atrás va quedando el Cantu de Les Texerines.

Nuevamente por zona arbolada realizamos un breve ascenso por camino de más entidad.

Y alcanzamos el Colláu Braña (1348 m).

Vaya rincón guapo desde donde divisamos el Cantu de Les Texerines.
Se conserva una solitaria cuadra ya en precario estado y rodeada de fresnos.

También La Senda. Una cumbre que a nosotros nos encanta.

Es temprano, así que vamos a alargar un poco el paseo para acercarnos a la maravillosa Vega Llagos; está muy cerca y bien merece la pena.
Tomamos entonces por el camino que inicialmente llanea tomando tendencia nororiental.

Para enseguida pasar junto a una coqueta y arreglada cabaña.

Y perder unos metros hacia el fondo del valle por el que continúa el marcado sendero, con el cordal del Xerru les Grayes que se desprende de La Senda, al frente y donde destaca la picaracha del Sendía.

Continuamos tendidamente por la vereda que recorre el margen izquierdo de la vega Los Foyos donde, efectivamente, observamos una serie de dolinas.
(Pinchar para ampliar)

Accedemos así a la Vega Llagos (1340 m), de amplios pastos entre el hayedo que tapiza el Xerru Les Grayes y el que cubre la vertiente oriental del Requexón de Valdunes.
Menudo lugar. Uno de esos sitios a los que uno no cansa de venir, y ya son unas cuantas veces.

Recorremos la vega a lo largo hasta su extremo septentrional, pasando junto a las ruinas de las antiguas cabañas y la fuente con bañera a modo de abrevadero.

Alcanzamos el extremo norte y vaya panorama que se abre ante nosotros.
Estamos sobre el hayedo del Monte Conforcos que desciende al fondo del valle de Orlé. Por ahí bajamos hace un tiempo; muy salvaje. En el otro margen de dicho valle, la Sierra de Buceñao, por donde sube el camín a los puertos de Melordaña, una de las majadas más guapas de Asturias, un paseo de lo más recomendable. Por el centro, la Sierra de Los Duernos que, tras su otra vertiente esconde el espectacular hayedo de Purupintu. A la derecha, en la cimera de la Cordal de Ponga, la joroba del Campigüeños o Becerrera de San Pedro. Otra cima impresionante que ascendimos hace un par de años; podéis verlo AQUÍ.
(Pinchar para ampliar)

También cumbres como el Cuetón de les Travieses, Frayada, etc. Situadas en la cuerda que, desde Los Tornos, al fondo a la derecha y en la Sierra de Pandemules, llega a La Ordaliega, a la izquierda de la imagen.
Un espectáculo vamos.

Regresamos sobre nuestros pasos recorriendo otra vez la vega, dando cara a La Senda y acordándonos de la buena subidita que en su día nos metimos para ascenderla desde Mayá Vieya, antigua majada cuyas ruinas vemos en el claro.

Nuevamente al Colláu Gallegos, donde comeremos placidamente a la sombra de los fresnos.

Tomamos entonces el senderín que desciende en rumbo suroeste y nos despedimos de La Senda.

Tras atravesar un bosquete, alcanzamos el amplio collado de La Colladona (1306 m), a los pies de las verticales paredes del Cantu la Estrella.

Para girar inmediatamente a derechas y continuar en descenso por los pastos del Cotu Braña en rumbo noroeste.
Al fondo, el Cantu de Les Texerines.

Llegamos así a una zona alomada donde las vacas descansan plácidamente al sol.

Y por sendas de ganado, continuamos en descenso por la herbosa vaguada contigua en busca del valle del reguero de Los Argayos.

Alcanzamos una zona donde hay unas bañeras a modo de abrevadero con fuente, que podemos aprovechar para cargar agua.

Rebasamos esta última, que vemos doble, y tenemos que buscar el camino adentrándonos en la zona arbolada, encontrándolo en descenso hacia la izquierda.

Ya dentro del hayedo, por camino de buena entidad, descendemos en una serie de tornos para acercarnos al margen derecho de la riega Los Argayos, sorteando el ramaje caído y con tramos muy embarrados, donde hay que prestar atención a no resbalar en los restos de antiguo empedrado, pero por un entorno boscoso bien guapo.


Salimos a zona abierta donde la senda, de buena traza, desciende por Les Llampes, bajo los impresionantes crestones calizos que encierran este valle de Los Argayos.

Valle que tributa sus aguas al Río Nalón, el cual desciende por el de Sobrecastiellu, en cuyo otro margen vemos Belerda.
También vemos la traza de nuestro camino que, por el margen izquierdo de este valle de Los Argayos, se dirige a La Forcadona.

Corta la senda por una zona de pedriza.

Donde importunamos un poco a una mantis que por allí andaba.

Y cambiamos de margen en un amplio torno, cruzando el reguero Los Argayos en un punto donde, en época de abundancia de aguas, se forma una bonita cascada; que no es el caso.


Toca un largo más tendido atravesando una zona de brezo.

Y llegamos al collado de La Forcadona (907 m), en el cual se conserva una solitaria y ruinosa cuadra.

Cambiamos así al valle adyacente del reguero Pandón, riega que cruzaremos hasta tres veces.
Vemos bien cerca Belerda.

Ya muy próximos a Soto...

...hace nuestro camino una última lazada dando vista a Bezanes.

Para, caleyando por los últimos tornos entre fincas...

...entrar en Soto y finalizar así esta fantástica ruta.
Muy recomendable en época otoñal.

Os dejamos el perfil de elevación.

¡¡Un saludo!!