martes, 15 de marzo de 2016

Pico Cutiay y Sierra de Serandi por el Desfiladero de Las Xanas.

Ascensión al Pico Cutiay y Sierra de Serandi por el Desfiladero de Las Xanas.
Circuito desde el Área Recreativa de Buyera en la Senda del Oso (Santo Adriano).



Buscaba una actividad por cotas bajas que no implicase el pisar nieve. La mención, por parte de unos compañeros, de este itinerario que había realizado recientemente mi amigo Javi Cienfuegos,(Caleyando con Cienfuegos) bastó para meterme en ganas, ya que hacía bastantes años que no recorría la bien conocida y espectacular Ruta de Las Xanas, así que ya estaba tardando en dar un paseín por la zona.
El circuito que hoy vamos a realizar es un itinerario un poco más ambicioso que la ruta convencional a Pedroveya; sumaremos también los maravillosos Puertos de Andrúas para ascender a la modesta cima del Cutiay y, seguidamente, devolaremos la Sierra de Serandi para regresar al punto de inicio por la Foz de Picarós.


Cota mínima: 167 m.
Cota máxima: 1024 m.
Desnivel acumulado: 1070 m.
Distancia: 16,4 km.
Tiempo: 7:30 h (con las paradas).

Aquí os dejo el track:
http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=12600081

Por la AS-228 justo después de rebasar Villanueva de Sto. Adriano y antes de entrar en Proaza, dejaremos los coches en el amplio aparcamiento del área recreativa de Buyera (km 12,5), en las inmediaciones del cercado osero donde se encuentran las osas Paca y Tola.
 Punto de inicio y final de nuestra ruta (179 m).
Hacia el Sur vemos la Sierra de Caranga, con la Forcada y Cuetu Mar.

Comenzamos nuestro caminar dirigiéndonos hacia el trazado de la Senda del Oso que por aquí pasa.

Y con rumbo Norte, sentido Tuñón, nos dirigimos hacia la cercana Villanueva.

La Senda del Oso cruza el Río Trubia por el puente del Sabil. Nos encontraremos las primeras casas y volveremos a cruzar el Trubia por el puente medieval que vemos en la foto, entrando así en el núcleo de Villanueva de Sto. Adriano.
Al fondo ya vemos la entalladura del Desfiladero de Las Xanas, hacia donde nos dirigimos.

Guapo y arreglado este pueblín de Villanueva que vamos recorriendo longitudinalmente.
Estamos en la cota más baja de la ruta de hoy, 167 m.

Salimos de Villanueva cruzando la AS-228 para llegar al área recreativa del Molín de Las Xanas, punto de inicio de la famosa Ruta de Las Xanas.
Debemos entonces continuar como unos 300 m en ascenso por la carretera que va a Tenebredo.

En este punto y junto a un panel informativo, abandonamos la carretera iniciando ya el camino hacia el desfiladero.


Tras pasar por unos canchales ganando altura rápidamente, llegaremos a esta entalladura que, tras rebasarla y girar a la izquierda, ya nos introduce en el desfiladero.

Abajo va quedando Villanueva y el valle del Trubia.

Así llegamos al primero de los túneles abiertos en la caliza.
La existencia de esta senda tan famosa que hoy recorremos se debe al proyecto fallido de la construcción de una carretera en los años 30, que pretendía dar salida hacia el valle del Trubia a las localidades de Dosango, Pedroveya y La Rebollada.


Ya vamos a una altura considerable recorriendo la senda labrada en la roca.
Esta senda también se la conoce como "el pequeño Cares" por sus similitudes con dicha ruta.
Aunque de una longitud mucho menor, unos 3km, la Ruta de las Xanas también es muy bella y es un "imprescindible" para cualquier persona que le guste mínimamente la montaña.

Una vista atrás hacia la entrada del desfiladero con Villanueva al fondo.

Y, al frente, la impresionante angostura que el arroyo de Viescas ha ido excavando a lo largo de millones de años, separando las sierras de Serandi y Peña Rey. Por los desplomes de esta última serpentea, ganando altura, la senda; podemos apreciarla a la izquierda de la imagen.
Estamos en lo que se conoce como Valle Pequeñu. y es por donde recorreremos los tramos más abruptos del desfiladero.

Avanzamos dejando el abismo a nuestra derecha. Muy espectacular.
El sendero tendrá una anchura de 1,5 m aproximadamente a una altura, en su punto más alto, de 90-100 m colgado del precipicio

Algunos tramos se han equipado con cuerdas, aunque tampoco creo que sirvan de gran cosa, mucho menos cuando es evidente el deterioro que tienen por falta de mantenimiento.

En algún punto, como éste, las cuerdas han desaparecido y solamente quedan sus anclajes. Un gasto de lo más inútil porque la senda, aunque tiene tramos vertiginosos, no tiene dificultad; sentido común nada más, vamos.
Esta ruta es muy concurrida, aunque hoy sólo nos encontraremos con unas cabras que nos marcaran el ritmo un buen trecho.

De vez en cuando se giran posando para la foto.

Alcanzamos el segundo tunel.

Para recorrer un tramo donde la senda se encajona, aproximándose progresivamente al arroyo de Viescas. Entramos así en lo que se conoce como Valle Grande.

Se produce entonces un cambio radical del entorno; de los escarpados desfiladeros entre caliza pasamos al frondoso bosque de hayas y castaños.

Ligeramente por encima del río, que nos deja bellas estampas de saltos de agua y pozas.

Cómodamente continuamos en ascenso por el bosque fijándonos en los restos de algún molino e, incluso, lo que parece ser una bocamina.

Ya a nivel del río, cambiamos de vertiente por un rústico puente.

(Vista atrás)

Dejamos a nuestra izquierda los restos de un molino donde todavía se conservan las piedras de moler ¿Molín de Secundino?

Unos pocos metros después de rebasar el molino, llegamos a una bifurcación (476 m) donde, por la izquierda, podríamos continuar a Pedroveya y disfrutar de una opípara pitanza en Casa Generosa, tantas veces frecuentada. Nosotros por la derecha, hacia el Sur, que nos vamos hacia La Rebollada.

Toca ascender por unos tramos con traviesas de madera a modo de peldaños que nos resultaran un tanto incómodos; sobretodo si se es de "pata corta".

Así llegamos a un nuevo cruce (532 m) donde, una vez más, se nos ofrece la posibilidad de continuar a Pedroveya, pero seguiremos la señalización hacia La Rebollada.

A partir de aquí camino ya empedrado que gana altura con muy fuerte pendiente.

Tramos estos que dan poca tregua, y el solín calentando.

Una vista hacia Pedroveya.

Tras estos pindiós tramos, entramos en La Rebollada (660 m) que recorreremos a lo largo en rumbo Sur.

Pasamos junto a la arreglada Ermita de Sta. Bárbara.

Detalle del campanario.

Y estación meteorológica.

Una vista hacia Dosango (izquierda) y Pedroveya (derecha).

Ya casi al final del pueblo, haremos una parada para picar algo en el lavadero, que vamos muy bien de tiempo.

Con su fuente.

Próximo objetivo la cima del Cutiay en los Puertos de Andrúas.
Para ello continuamos con rumbo Sur hasta la última casa del pueblo, donde debemos seguir por el camino empedrado que asciende por su derecha.

Ancho camino real que arranca en fuerte pendiente hacia el Collado de Canal Seca.

Llegamos a una bifurcación donde debemos continuar por nuestra derecha siguiendo la señalización del GR-207 Arroxo.

El camino, un tanto embarrado, discurre por entre las fincas de Braña d'Abaxu.

Cruzaremos la portilla.

Abajo va quedando La Rebollada.
Al fondo a la izquierda vemos Peña Rey, en el centro Dosango y, a la derecha, Pedroveya.

A nuestra izquierda, la Mostayal.

Alcanzamos una zona de praderías previa al collado de Canal Seca, donde el camino parece perderse un poco. Como nos dirigimos al Cutiay, que ya vemos asomar, vamos con tendencia a la izquierda.
Encontraremos marcas de pintura de señalización del GR.

Collado de Canal Seca (844 m), con las fincas de Veigas.
Nosotros accedemos ligeramente por encima.
Vemos toda la Sierra de Serandi, con la franja herbosa por donde más tarde ascenderemos para devolarla.

Al frente la zona de Puertos de Maravio, asomando a la izquierda, La Forcada en la Sierra de Caranga.

Y la mole de la Airúa Naval, recientemente ascendida. Podéis ver la ruta AQUÍ.

Por marcado camino en sucesivos tornos, nos dirigimos en rumbo Este hacia los Puertos de Andrúas y el Cutiay, que nos muestra su cara más escarpada.

Alcanzamos el guapo paso del Bocarón de Andrúas, en la horcada que forman el Cutiay y el Braña Río y que da acceso a los puertos.
Estamos recorriendo un tramo del GR-106 "Ruta de San Melchor" y del GR-207 "Ruta de las Reliquias".

Llegamos así a los maravillosos Puertos de Andrúas, el Jardín del Aramo.

En ligero ascenso con tendencia a la derecha alcanzamos la preciosa cabaña de Buxana (950 m) a los pies del Cutiay, muy curiosa y en perfecto estado de conservación. De planta cuadrada con falsa bóveda tapinada.

Una panorámica de estos preciosos Puertos de Andrúas, con la vertiente occidental de la Sierra del Aramo separada de la Sierra de Tene y su Airúa Naval por el collado de Pandu la Mortera, que nos daría acceso al valle de Bermiego.
(Pinchar para ampliar)

Toca ahora ganar la cima del modesto Cutiay, así que abandonamos Buxana y todo para arriba buscando los mejores pasos.

Inicialmente por donde nos parece sorteando la árgoma entre caliza. Con tendencia a la izquierda encontraremos algún jito que nos llevará por terreno más agradecido.

Sin complicación vamos rematando la corta subida.

Cumbre del Cutiay (1024 m).
Y aquí empieza el jaleo de topónimos: Cutiay, Cotachai, Cotiello, Airúas, etc. Vete a saber cual es el correcto, así que me quedo con Cutiay.
Una buena atalaya.

Bajo nosotros la Collada de Canal Seca con las fincas de Veigas y la Sierra de Serandi, donde se aprecia la franja herbosa que os comentaba antes y por donde ascenderemos a la horcada del Portiellu.

Hacia la zona de Maravio y Gradura, desde el Caldoveiro a la Loral. La Sierra de Caranga asomando por la izquierda y Proaza a la derecha.

Una panorámica desde la Mostayal a la Airúa Naval.
Inmensos estos pastos de Andrúas bajo la vertiente occidental del Aramo; que se extienden desde el collado de Pan de la Forca al de Pandu la Mortera.
(Pinchar para ampliar)

Descendemos siguiendo el mismo itinerario del ascenso.

Para caer otra vez a Buxana.

Y nuevamente por el Bocarón de Andrúas.

Para descender al Collado de Canal Seca y ya ascender a la Sierra de Serandi.

Bordeamos las fincas de Veigas.

Y todo para arriba por la pindia franja herbosa que asciende por la vertiente oriental de la Sierra de Serandi.
Buenas vistas desde aquí hacia el Aramo, con los baluartes del Braña Río y Cutiay, que vigilan la entrada a los Puertos de Andrúas.
(Pinchar para ampliar)

Así nos aupamos a la horcada del Portiellu (930 m) a los pies del pico homónimo.
La senda cruza entre murias y restos de cabañas. Nos dirigimos a Serandi.

Y es aquí donde haremos un alto para comer junto a un depósito de agua.
Vemos la portilla que supongo es la que da nombre al lugar y que deberemos traspasar.

Cruzamos la portilla metálica devolando así la Sierra de Serandi.
Accedemos a una majada asentada sobre un jou.

Majada ésta que debemos bordear en dirección al colladín que vemos a la derecha.

La senda continúa cómodamente en ligero descenso hacia La Güariza con rumbo Noroeste, cortando por la vertiente occidental de la Sierra de Serandi.

Pasamos sobre esta vaguada por donde también se podría descender de forma más directa a la localidad de Serandi.
Abajo vemos Proaza.

El camino que seguimos está muy marcado e incluso muriado en algunos tramos.

Una vista atrás, donde podemos apreciar la evidente traza.

Un poco de zoom a Proaza, con la entalladura de la Foz de Picarós que más tarde recorreremos.

Después de rebasar la Güariza, donde veremos antiguos cierres de fincas y alguna cabaña, el camino puede perder un poco de entidad, por lo que hay que estar atentos, aunque se sigue bastante bien. Llegamos entonces a los Xidriales de les Xanes, y el sendero da un brusco giro a rumbo Sur hacia Serandi. Es en este punto donde veremos la cabaña de Don Fernando (690 m), que os muestro en la foto. Aunque no es paso obligado, conviene abandonar momentánemente el camino, dirigirnos a la cabaña y cruzar la portilla, para visitar uno de los lugares más hermosos de la ruta.

Debemos dirigirnos hasta el punto más alto de esta majada: la planicie herbosa que vemos sobre el hombro calizo a la derecha de la imagen.

Para ello, por la parte derecha de la pradería, vemos un camino armado que cómodamente nos elevará al punto indicado.

Ya en lo alto, el espectáculo. Estamos en la atalaya que se conoce como Mirador de la Encina (710 m). Bajo nuestros pies las laderas abismales que se precipitan al Desfiladero de las Xanas muchos metros más abajo. Un balcón de lujo que requiere un poco de precaución al asomarse.

Podemos ver la traza de la Senda de Las Xanas, recorrida a la mañana, bajo los desplomes de los picos Valle Grande y Peña Rey.

Hacia el Noreste, Pedroveya y la Mostayal.

Una maravilla esta vista del desfiladero.

Tras un buen rato disfrutando de semejante espectáculo, volvemos sobre nuestros pasos hacia la cabaña de Don Fernando para retomar el camino a Serandi.

Continuamos en descenso por la majada de Curuello.

Con tramos de fuerte pendiente por ancho camino empedrado.

Camino empedrado que da paso a pista hormigonada.

De estas varas de hierba ya se ven pocas.

Pista que ya nos dejará en Serandi, cuyas casas ya vemos.

Entramos por la parte alta de Serandi y pasamos junto a su lavadero con fuente.

Y la Ermita de San Antonio
Desde donde nos dirigimos a la parte baja central del pueblo en rumbo Oeste.

Hay que asegurarse que salimos del pueblo por un camino en su parte baja central como os dije antes. No está señalizado y si no lo tenemos claro, mejor preguntar. Nos dirigimos a la Foz de Picarós.
Ya en el buen camino y, al poco, nos encontramos con esta bifurcación donde se encuentra la depuradora del pueblo. Debemos continuar por el ramal derecho.

Continuaremos entonces con rumbo Oeste por ancho camino en descenso hacia la foz.

Nos vamos aproximando a la angostura de la Foz de Picarós.

A nuestra izquierda, la Sierra de Tene.

Un último tramo de fuerte pendiente por camino empedrado que, si estuviera húmedo, habría que poner atención.

Caemos así a la Foz de Picarós.
Según cuenta la leyenda el topónimo se debe a que Pícaros era la denominación que daban las tropas musulmanas a los lugareños por su habilidad defensiva en este lugar.

Aunque corta, esta foz es muy guapa.

Labrada por el Arroyo Serandi, también conocido como Misa.

Po la foz salimos ya a la pista de la Senda del Oso, junto a los cercados oseros.

Donde haremos una visita a Paca y Tola.

Sólo nos resta recorrer la pista de la Senda del Oso menos de 1 km hacia el punto de inicio de nuestra ruta.

Llegamos al área recreativa de Buyera finalizando este estupendo circuito.
Una última mirada a la Sierra de Caranga.

Cambio de ropa y a tomarse la pertinente cerveza.

Os dejo el perfil de elevación.

¡¡Un saludo!!

8 comentarios:

  1. Os meti yo en ganas y al final hicisteisla todos antes que yo, cahissss, una ruta bien guapa y el reportaje precioso, mas gana de hacela, un dia de esta semana que bien cae, un abrazo.

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    1. Pues sí Diego, soltaste tu la liebre y mira!
      Una ruta realmente guapa, te va a encantar.
      Un abrazo

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  2. Ruta, fotos y descripciones muy guapes. Hace muchos años que no paso por ahí, viendo el reportaje seguro que repito, Gracies y Saludos

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    1. Muches gracies. Yo también hacía muchos años que no recorría Les Xanes así que me animé a hacer esta circular que bien merece la pena. Desconocía totalmente el Mirador de la Encina, realmente guapo.
      Un saludo!

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  3. Guapa , guapa...tenemos fotos casi similares...las descripciones siempre fidedignas. Un abrazo

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    1. Qué te voy a contar de la ruta Paloma! si fuisteis al día siguiente.
      Un abrazo!

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  4. Una circular estupenda David!
    Hicimos la convencional de la Ruta de las Xanas hace años y con esta variante, como dice To'parriba, apetece volver.
    Nos la dejamos anotada!
    Un fuerte abrazo y estupendo trabajo!

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    1. Pues sí, una variante muy recomendable. Y si no conocéis los Puertos de Andrúas pues mira, todo del tirón. No se asciende a grandes cotas pero es una ruta realmente guapa. Os gustará.
      Un abrazo y muchas gracias!!

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